

Tristemente me encuentro en la recta final de mi etapa por Vietnam, donde debo sin falta realizar una serie de trámites en la capital, Hanoi. Entre ellos, y muy importante el de conseguir mi visado a mi próximo destino, Birmania.
La ciudad se asemeja a su contrincante, Saigón, con su caótico ordenado tráfico de motocicletas, trickshaws, bicicletas y viandantes luchando por abrirse camino. Sus miles de puestos, tiendas y vendedores ambulantes acomodados en cada calle que recorras donde locales devoran desde sus ansiados y picantes noodles y arroces a su exquisito café o cerveza a cualquier hora del dia.

Estrechos edificios de no mas de 3 plantas cohabitan en un entramado de calles perpendiculares donde templos, pagoda, mansiones, y restos de edificios coloniales hacen competencia a los edificios de mayor tamaño símbolo del inminente progreso del páis.
El lago Hoan Kiem, con su leyenda de la misteriosa tortuga gigante que sigue visionando al alba puntualmente las sesiones de Tai chi y gimnasia con abanicos que se suceden alrededor suyo de tantos locales que no temen madrugar.
O las simpáticas sesiones teatrales de los “water puppets” que ofrecen un divertido espectáculo de marionetas que se mueven hábilmente dentro del agua, recreando escenas cotidianas de Vietnam con toques de humor.
Sin duda, Hanoi es una ciudad muy viva y muy agradable para conocer. En apenas un par de días puedes recorrer los spots turísticos clásicos como el Mausaleo de Ho Chi Minh donde se encuentra embalsamado su cuerpo, museos, el palacio presidencial y tantas pagodas como granos de arroz en un plato local Vietnamita...
Además resulta de lo mas agradable perderte por las calles del “Old Quarter”, donde cada calle está nombrada con el producto que venden. 
Encontrándote desde la calle de los tambores, de incienso, de cebollas, de hierbas medicinales, de lápidas hasta tienen una de peines....!! 

Una de las actividades o deportes de riesgo que puedes realizar en esta ciudad, es el de moverte en un moto-taxi!!
El ir de co-piloto en la parte trasera de una motocicleta de un local, que te lleve por todas las direcciones imaginables, realizando todo tipo de maniobras de esquive y pase...realmente te hace sentir el ritmo de esta alocada y divertida ciudad! Yo me lo pasé en grande y eso que me dan muchisimo miedo las motocicletas!!!
Mi vuelo sale en apenas unas horas, y aunque tengo muy presente que entré en este país con un gran nudo en el estómago... Debo decir que me voy con una gran felicidad por tantos buenos y sobre todo, especiales momentos que me han sucedido en mi paso por Vietnam.
“Ca mon Vietnam! Seguro que volveré!!!”
Hanoi. Capital de contrastes.
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Ale
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jueves, septiembre 24, 2009
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Coronando los 3.143m de la montaña mas alta de Vietnam: Fansipan


Encontrandome nuevamente con mi mosquetera holandesa "Jet" en un pueblo perdido en el gigantesco valle de Sapa y tras comerme un plato de noodles con verduras, me propone divisar este impresionante valle pero desde el punto mas alto posible.
“Ummmmm...suena interesante...!!”
Para lograrlo deberíamos caminar a paso ligero los 3,143m en mínimo de 2 a 3 dias, durmiendo en una rústica cabaña y con la presión de tener que coger mi tren destino Hanoi, para recoger mi siguiente visado el segundo día a las 20:00h.
Con el recuerdo en mente de mi último gran ascenso en el Kota kinabalu, donde mi estómago me jugó una mala pasada en el descenso, me lo pienso 1 vez y media y confirmando a mi amiga que mañana coronaremos el Fansipan! (O al menos lo intentaremos...)
DIA 1
7:45h. Hora de quedada en la agencia donde hemos contratado el ascenso. Ya desayunadas, con las botas calzadas, mochilas con ropa de recambio, 2 botellas de agua de 2litros, chocolatinas, capa de lluvia y con todas las ganas del mundo.
8:00h. En un moderno todoterreno nos dirigimos mi compi “Jet”, el guía, un porteador y yo hacia la base de la montaña para realizar el ascenso. Pequeñas presentaciones, información pertinente mientras nuestras miradas no pueden evitar buscar nuestro futuro pico en el horizonte...
8:30h. Iniciamos la marcha a un paso tranquilo por un bosque poco denso y con suave pendiente.
9:50h. Sortemos riachuelos, pasos embarrados, raices de diseno, troncos de árboles caídos y toca parada solicitada para beber aguita fresca..jpg)
12:37h. Llegamos a la primera base a 2.200m consistente en 2 casetas de uralita y cañas de bambú donde reponemos fuerzas con un sandwich de queso y vegetales y mucha fruta.
14:35h. Continuando con un ascenso que cada vez se hace mas notable, nos adentramos en vegetación de mayor densidad donde los rayos del sol luchan por hacerse ver y donde los bosques de bambu nos regalan estampas únicas.
15:12h. El cansancio y nuestro pulso acelerado es constante durante todo este tramo del trayecto. Nuestras mentes piensan ya en llegar, pero las impresionantes vistas se empiezan a vislumbrar en el horizonte reconfortandonos parte de nuestro esfuerzo.
16:03h. Ya noto las primeras rozaduras en ambos talones... “Que fastidio!”16:22h. Allcanzamos los 2.800m del segundo campamento base donde pasaremos la noche. Campamento consistente nuevamente en 2 cabañas muy similares a las iniciales. Al menos tendremos un techo para cubrirnos y una superficie de bambú donde intentar dormir unas horas.
18:30h. Tras la casi inexistente puesta de sol por la embergadura de nubes y en torno a un fuego esperamos ansiosos la llegada de la cena.
19:15h. Larga espera que fue recompensada con un enorme cuenco de arroz con carne, verduras y desconocidos pero suculentos ingredientes, los cuales devoramos en minutos a la luz de una vela.
20:45h. A pesar de haber cenado a nuestras anchas, el frío se empieza a notar hasta tal punto, que nuestras bocas echan el típico vaho detonante de la temperatura ambiente... “Ay! Que frio que tengo!!”21:00h. El guía nos advierte que según las condiciones meterológicas de mañana podremos concluir el ascenso o sólo acceder a una parte de la cima por peligrosidad de resbalar y acabar en una de las terrazas de arroz del valle...
Ups... pues vaya!
22:05h. Partida de cartas de Uno, donde nos reimos a carcajadas por fastidiar con el +4 a uno de nuestros contrincantes Canadienses.
Con el silencio de los demás viajeros, decidimos acomodarnos dentro de nuestros sacos buscando el lado mas confortable del suelo... (si es que hay alguno...?¿?)
23:45h. Comienza la serenta y concurso de ronquidos de varios de los compañeros de cabaña. Indispensable, recurrir al procedimiento de tapones en los oidos y a dormir! O al menos intentarlo!
03:17h. Comienza a llover de manera torrencial, despertándonos el fuerte sonido del impacto sobre el techo de Uralita. ¿Aguantará esta potencia de lluvia o tocará ducha esta noche a la luz de la luna...?
DIA 2
6:15h. Con un ojo medio abierto y otro todavia soñando, observo como la gente ya esta en marcha y preparandose para el ascenso final. Que pereza... con lo bien que se está en la camita!! (Por muy dura que sea...)
7:00h. Estómago lleno de noodles, botas todavía mojadas pero puestas, mochila lista y de nuevo con mas ganas... Vamonos!!
Con la lluvia caída durante la noche el trayecto será complicado, además de tener en mente si el señor del tiempo nos dejaría acceder a la cima o no...
7:45h. El camino sigue siendo practicamente de ascenso en su gran mayoría. Andamos literalmente por el medio de varios rios, cascadas y caminos embarrados tras la gran lluvia de la noche sigue bajando agua sin cesar.
8:01h. Comienza a llover con fuerza. Capas de lluvia, y a guardar todo lo mejor posible que la densidad de cada gota no perdona...
9:20h. El ascneso cada vez se hace mas vertical, convirtiendo cada paso en todo un reto en sí.
Nuevamente nuestros pulsos y respiraciones luchan por ese pequeño soplo de aire.
10:35h. Parada técnica para agua, frutos secos y disfrutar de las vistas que como si de un telón se tratase, la niebla deja entreveer cuando mejor le parece.
11:45h. Empapados entre la lluvia y el sudor de nuestro esfuerzo nos acercamos a la cima, sintiendo fuertes y fríos vientos, consiguiendo destemplarnos a pesar de seguir en movimiento.
Pasos entre ríos, ascensos completamente verticales, superar superficies de piedra resbaladizas, son algunos de los últimos obstáculos a batir.
12:05h. Coronamos el Fansipan, con sus 3.143m acompañados de tormentosos vientos, incomoda lluvia y una densa niebla que nos hizo ser ciegos de la increible vista sobre las montañas de Vietnam e incluso China.
A pesar de todo, nos hicimos la fotografía pertinente como manda la tradición y sin dudarlo iniciamos el descenso para no morir de congelación.
13:10h. Descendiendo a un paso muy acelerado principalmente para volver a entrar en calor y sentir las manos, el tiempo nos fue regalando esas vistas que ansiabamos desde el pico y que no logramos.
13:45h. Sintiendo ya cada extremidad de nuestro cuerpo, ralentizamos la marcha pudiendo disfrutar de cada paso. Fotografías, anécodtas y algún que otro resbalón fueron nuestra tónica de la mañana.
14:10h. Llegamos nuevamente al campamento base 2 donde de nuevo engullimos todo lo que se nos puso delante y comestible con palillos. Cambio de ropa por muda seca y descansar unos minutos recuperando el ritmo cardiaco.
15:35h. A marcha acelerada, con un varias de ampollas en los talones y en algun dedito, toda mi ropa empapada en una bolsa maloliente, muchos megas de fotos realizadas y con una enorme satisfacción, llegamos a la base principal sanas, salvas y muy felices!!!
LO CONSEGUIMOS!!! FANISPAN YA ERES NUESTRO!!
“Jet! See you soon in Barcelona or Holand! Thanks for making Fansipan part of my trip. Big kiss!!”
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Ale
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martes, septiembre 22, 2009
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Sorpresas en el Norte de Vietnam, Sapa.
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Y como en todos los cuentos de hadas, siempre existe un final o esa última imagen donde en esta ocasión somos los 3 mosqueteros cabalgando de nuevo en busca de mas aventuras pero con horizontes diferentes.
Abrazos, emails y un esperado “hasta pronto amigos”! fueron nuestras palabras de despedida.
“Un beso muy fuerte a ambos y buena continuacion de viaje!”
Mi próximo destino: explorar el Norte de Vietnam, los valles de Sapa, Lao cai y sus aldeas tribales.
Mas de 500km me separan de mi destino y serán varios los transportes a emplear para llegar.
Una van compartida con una simpática familia Vietnamita hasta la capital, Hanoi, parada solicitada para tramitar mi siguiente visado a Birmania cruzando los dedos para que todo salga bien, continuando mi viaje ahora en el tren nocturno de 9 horas en un cómodo coche-cama, llego acompañando al sol a la pequeña Lao cai para tomar otra camioneta y llegar por fin a la encantadora Sapa.
Situada a más de 1.650m de altura tras una alocada carretera de curvas sin fin, el frescor del alba me da ese respiro que tanto necesitaba ayudándome a despertar de tanto km a mis espaldas.
No sólo fue el frescor, sino la realidad de la población la que me terminó de abrir los ojos por completo.
Locales de diferentes tribus con sus curiosas y coloridas vestimentas se paseaban entre sus calles como se pasearía un ejecutivo un día cualquiera por “Wall street”... Aquí no hacía falta andar horas para llegar a zonas isoladas y ver a estas gentes... Ellos mismos bajaban a este núcleo central a intercambiar, comprar o vender en el mercado dandole una autenticidad que casi te cuesta creer...
Una encantadora ciudad de mediano tamaño con cuidados jardines en torno a una plaza central con iglesia con campanario, te ofrece una variedad de alojamientos, restaurantes y comercios, además del clásico ajetreado mercado central con productos locales.
A pesar de la evidente presencia de turistas en la zona, Sapa todavía tenía mucho con lo que sorprenderme.
Desde una terraza y con un completo desayuno con mi café preferido Vietnamita, decido insitu alquilarme una motocicleta por mi cuenta e investigar la región.
Con la mochila lista, un mapa en condiciones, casco, gafas de sol, chubasquero (por que no puede faltar...) y mi super motocicleta, estoy lista para acelerar hacia el noreste y descubrir este pequeño mundo que esconde Sapa y que cuesta encontrar. 
Como puede ser posible, que me vuelva a sorprender o incluso a maravillar el paisaje que me rodea...?¿?
Un inmenso valle con terrazas de arroz esculpidas con tanta perfección que daba la impresión que artistas como Miguel Angel habían pasado por aquí a dar los últimos retoques.
Sus suaves curvas serpenteaban las laderas como si del oleaje llegando a la orilla se tratase y el color de cada nivel era de un extremado verdor que costaba dirigir la mirada directamente hacia ellos sin gafas de sol..jpg)
No tengo mas remedio que realizar paradas intermitentes durante todo el trayecto para tomar mis apasionadas fotografías y dar tiempo a mi cerebro que procese tanta belleza.
Es en una de esta paradas donde sin quererlo me rodean un grupo de sonrientes mujeres de la tribu de las "Dzao".
Esta tribu de unos 470.000 individuos se encuentra localizada en el norte de Vietnam, Laos y China. De religión animista viven principalmente del cultivo de arroz y maíz. Visten unas curiosas túnicas de color negro adornadas con objetos de plata y monedas como representación de salud y vitalidad. Suelen afeitarse la parte frontal de la cabeza cubriéndola con un enorme paño de color rojo a modo de turbante y la sonrisa a pesar de que suele ser como un tablero de ajedrez, nunca les falta.
Una de ellas se dirigió a mí en un inglés bastante correcto y tras una pequeña conversación me pidió si podía llevarla a su poblado que estaba de camino. “¿Y por que no?”
Continuando por la carretera a prueba de vértigo con mi nuevo ”paquete tribal”, seguía todas sus indicaciones del camino para llegar a su hogar. Realmente daba igual el camino a elegir, el entorno seguía siendo de película de Spielberg...
Tras unos 35 minutos de recorrido llegamos al poblado de Ta phin, donde la mujer agradecida insistió en invitarme a su casa para que conociese a sus hijos e invitarme a un te.
De nuevo: “¿Y porque no?”
Caminamos por un sendero entre las humildes casas del pueblo con las curiosas miradas de los locales donde como si de una procesión se tratase se iban uniendo mas y mas mujeres a nuestro paso. Continuamos sorteando algún riachuelo, campos de maíz que ondeaban al son del viento y nos saludaban a nuestro paso y alegres niños que venían a nuestro encuentro apareciendo y desapareciendo haciéndonos participes en parte de su juego.
Orgullosa la mujer Dzao de nombre, “Thang hei”, me señalaba su casa indicándome que ya habíamos llegado.
Una casa de estructura de madera roída por el tiempo, con techumbre oxidada de uralita , como suelo el propio del terreno, un roñoso colchón a compartir, una mesa, varios taburetes desiguales, un par de estanterías y toda la suciedad imaginable esparcida por lo que para ellos es su hogar.
A conjunto con la casa, estaban los pequeños.
Una diminuta niña de 5 años con sucios arapos que cubrían parte de las infinitas picaduras, heridas y sarpullidos que cubrían casi por completo su minúsculo cuerpo, pero con su pañoleta de color rojo dándole ese rasgo identificativo de su origen.
Un niño de 10 años mucho mas tímido, con la misma mugre encima y con la picardía de todo hermano mayor con ganas de chinchar a su hermana pequeña.
Y el más pequeño de 4 años, siguiendo la misma dinámica de sus hermanos en cuanto a higiene, portaba un sombrero típico tribal a juego con una dulce y rasgada mirada de color azafrán.
Lo que se suponía que iba a ser un día de explorar la zona en motocicleta, se convirtió en una convivencia con una familia Dzao durante casi un día completo, jugando con los enanos, compartiendo mesa para comer como una integrante mas, visitando la huerta. los demás animales de la casa y la cueva de la zona, hasta incluso pude vestirme con la vestimenta de la boda de “Thanng hei” lo cual les divirtió muchísimo a todas las mujeres, ataviándome como locas cada una con una parte de la vestimenta mientras se reían a carcajadas de mi pinta "guiri-Dzao"...
“Ya tengo el vestido de boda (de la tribu Dzao, pero es de boda...) ahora sólo me falta el novio...Algún voluntario???” Envía NOVIO NLE al 4445 jejjejejejeje ;-).jpg)
Realmente cada momento compartido con esta entrañable familia fue muy especial. Momentos, vivencias y sonrisas que no pueden contratarse en un tour... Garantizado.
Mas feliz que una perdiz y con el “Sunset” a punto de llegar despido el día en una terraza con sus increibles vistas y sonriendo al sol por que sé que me tiene preparadas mas sorpresas... “Pillín que te conozco...!”
El día siguiente tocaba un poquito de esfuerzo y tras informarme de los trekkings a realizar y al ver lo sencillo del asunto, decidí hacerlo por mi cuenta.
La jornada resultó nuevamente muy agradable, con una parte bastante turista donde en todo momento desciendes entre las suaves laderas del valle y mujeres de la tribu de los H'Mong te siguen como tu sombra.
Su eficiente y estudiada técnica consiste en seguir a todo turista durante todo el transcurso del trekking, dándote una agradable conversación, haciendote animalitos y corazones de hierbas como regalo, dando indicaciones e información en todo momento y al finalizar el tramo, poniendo cara de “corderito degollado”... para que les compres alguna cosa...
Yo creo que que compré hasta a la que no me había acompañado...
La siguiente parte resultó mucho más agradable al perderme con dos pequeñas, a las cuales les advertí en todo momento que NO les iba a comprar NADA!
Pero insistieron en llevarme por un camino mas asolado. Lo cual agradecí y disfruté enormemente. Llaneando por las laderas entre los campos de arroz, con un rió color chocolate vigilante en la parte mas baja y con imponentes montañas como fronteras seguía lo mejor que podía a las dos pequeñas y ágiles H'Mong. Esta tribu se caracteriza por unas vestimentas mas sencillas que la Dzao, portando túnicas cortas negras a juego con las medias. Voluminosos adornos en plata pendiendo en orejas y cuello. Y una cilíndrico sombrero cubriendo sus largas cabelleras.
El paisaje, el intransitado camino, la visita a una cascada y varios poblados del área, fueron el broche de oro de varios días a pie y a motor sintiendo ese alma que Sapa tiene y que NO todo el mundo tiene la suerte de sentirlo.
Si algún día acabais por ahí, buscarlo porque ahí está...
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Ale
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sábado, septiembre 19, 2009
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Navegando por la mágica bahía de Halong


Con nuestras victoriosas conquistas a las espaldas y un cansancio notable, los 3 mosqueteros continuamos galopando en nuestros respectivos autobuses con intenciones de explorar los próximos días las tierras del Norte de Vietnam.
Tras galopar toda la noche en diferentes compañías de autobuses, incluso con el susto de mis 2 mosqueteros por sufrir un accidente donde un motorista salió muy mal parado, llegamos a la capital, intercambiamos vehículos y por fin nos reencontramos en la costa, toca planear los siguientes días de manera que abandonaremos nuestros caballos en tierra por un tiempo para continuar la conquista por mar.
Una vez superada la fase de descoordinación y caos que reina en la organización de los barcos, donde mezclan grupos con distintos itinerarios, de distintas categorías y con diferentes programas, tras discutir lo necesario siguiendo el procedimiento, uno debe superarlo y dejarse envolver por el lugar.
Ya enrolados en un típico barco Vietnamita y desde la cubierta superior:
“Damas y caballeros, señoras y señores, niños y mayores!
Con todos usteeeeeeeeeeeedes la impresionante, única y genuina “Halong Bay”! 
(Aplausos, gritos y silbidos...!!!).jpg)
Una bahía de mas de 3.000 misteriosos islotes de “limestone” esculpidos por la artística mano de la naturaleza y enclavado en las aguas de color esmeralda del golfo de Tokin, nos da la bienvenida entre un cielo pintado por pomposas nubes sobre un brillante sol que se intentaba hacer hueco a cada instante.
Navegando a unos tímidos nudos donde no sientes ni el ruido de los motores, sobre una tumbona de madera donde sientes la piel arder con cada rayo de sol, te sientes completamente sumergido en este majestuoso paisaje sacado de una novela de ciencia ficción.
Con la mirada siempre hacia el horizonte intentando asimilar tanta belleza por metro cuadrado, mi imaginación me traslada a la leyenda que cuentan sobre el lugar.
El nombre de “Halong” significa: “Cuando el dragón baja al mar”.
El mito se remonta hace millones de años, donde un enorme y temido dragón fue el que creó estos majestuosos acantilados en honor a una preciosa princesa.
El dragón vivía tranquilo en la montañas, hasta que un día decidió bajar a la costa en busca de la princesa.
A su paso no pudo evitar destrozar valles, ríos y lagos por su ansia de llegar a ella, hasta el punto de inundar toda la zona de Halong llevándose a la princesa entre las aguas y dejando a la vista solo los pináculos que abarcan actualmente el área...
La leyenda dice que el dragón todavía continua por la zona intentando encontrar a su princesa...
Lo de los pináculos no hay duda alguna.... ¿Pero, donde está el dragón...? Yo no lo vi! ;-)
Nuestros días en este maravilloso enclave supusieron días de relajarnos al sol, leer tranquilamente en cubierta, charlar sobre mas aventuras con los nuevos compañeros a bordo, visitar una de tantas impresionantes y turísticas cuevas,.jpg)
remar en un kayak entre los poblados flotantes de la zona sintiendo la grandeza de los acantilados que nos rodeaban, 
refrescarnos saltando desde la cubierta mas alta en las calurosas aguas, comer comida “nada especial” pero con unas vistas que te quitaban el hambre, 
realizar un trekking a una de las cimas de Catba island, cantar canciones en el karaoke con la tripulación, 
divisar un estrellado cielo tumbados en cubierta buscando esa estrella fugaz que nos regale otro sueño mas o dormir en un camarote acunados por el suave vaivén de las olas del mar de China. 
Un sin fin de positivas sensaciones que hicieron que los 3 mosqueteros nos imaginásemos el final de la leyenda con un final muy muy feliz.
En nuestras imaginaciones hicimos realidad ese merecido reencuentro entre el dragón y la princesa como agradecimiento a ese temido dragón por haber creado un lugar tan maravilloso en este planeta.
“Que seáis muy felices y que comáis muchas perdices!”.jpg)
FIN
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Ale
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domingo, septiembre 13, 2009
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