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HISTORIAS PARA NO DORMIR DE LAS 4.000 ISLAS: “Los pequeños invasores-voyeurs” y “El misterioso caso de la abuelita sonriente”.



“Los pequeños invasores-voyuers”

Esta es la historia de una pequeña viajera que andaba por el continente asiático explorando todo lo que se le ponía por delante.

Encontrándose en una de las 4.000 islas del Mekong en el Sur de Laos, tras un largo día, la viajera pretendía irse a dormir para recuperar fuerzas y continuar con sus aventuras al día siguiente.
De vuelta a su morada, ya de noche y con un frontal en la cabeza para intentar iluminar un ápice la oscuridad que se sumergía la isla cuando los generadores acababan su jornada de 4horas, el cielo decidió abrir sus compuertas descargando unas imparables lluvias torrenciales sobre todo el área del Mekong.
Ella, esquivando los clásicos charcos y barrizales aceleró la marcha para llegar cuanto antes, consiguiendo entrar en su pequeño refugio contenta por estar a resguardo de la lluvia.


En el momento de querer irse a dormir, tuvo la sensación de que alguien le estaba observando a través de una de las numerosas grietas que el bungalow tenía en sus paredes y suelo...
Con la pobre luz del frontal (al no haber ya electricidad) intentó verificar si había alguien por ahí... Pero efectivamente al iluminar la zona de donde venían esa miradas, esos ojos desaparecieron inmediatamente...
“?Quién está ahíiiiiiiiiiiiiiiii?,” gritó. Pero la fuerza de la lluvia sobre el tejado de uralita casi invalidaba todo sonido.
La pequeña viajera asustada no sabía que hacer, por lo que decidió optar por apagar el frontal y repetir la operación para ver si pillaba infraganti al supuesto voyuer y así conseguir que se marchase.
Tras varios intentos donde los ojos eran mas rápidos que el frontal... Decidió esperar de pie frente a la grieta para ser mas rápida aún...
Con el corazón a mil revoluciones, se percató de nuevo de la mirada... Encendió inmediatamente el frontal y ahí estaba...
Una araña del tamaño de una palma de una mano, con unos brillantes ojos que con la oscuridad se iluminaban como dos faroles...
Vaya susto se llevó al verla y tan de cerca! A apenas medio metro de la cara de la viajera, hizo que retrocediese dando un salto hacia atrás sobre la cama, no vaya a ser de la familia de las “Jumping spiders” que ya le atacaron por tierras de Malasia...



Con el frontal alumbrándola en todo momento, se dispuso a buscar su arma de guerra, mientras se acordaba de la montaña de tarantulas que vendían en los mercados locales...
Cogió una de sus botas de trekking y cuando se preparaba para aniquilarla, la araña desapareció rápidamente de nuevo por la grieta...

La pequeña viajera no sabía que hacer, ya que tarde o temprano volvería... por lo que le era casi imposible conciliar el sueño sabiendo que no estaba sola en su bungalow...
Desvelada y tumbada en la cama con el frontal alumbrando hacia la grieta, y aguantando la fuerte tormenta que azotaba la noche, se percató que además del próximo posible ataque de la araña-voyuer, la potencia de la lluvia hacía que el agua comenzase a entrar por debajo de la puerta a gran velocidad...
Con el temor de que su invasor le sorprendiera por la oscuridad de la noche, tuvo que recoger todas sus pertenencias y subirlas a la cama, porque el agua se estaba adueñando también del bungalow...
Apenas eran las 23:00h, y todavía quedaba toda la noche por delante.
Con el suelo lleno de agua, la cama llena de efectos personales y la pequeña viajera alumbrando cada esquina del bungalow, comenzó a sentir que el sueño se apoderaba de ella.



Cuando derrepente, un gran estruendo de un trueno la despertó sobresaltada... De nuevo no pudo evitar revisar la grieta y todas las paredes del bungalow.
Al parecer que no había “Arañas en la costa..” se giró para dejar el frontal sobre la cama y... ahí estaba de nuevo!!
No sólo una, sino que había pedido refuerzos!!!
Dos arañas gigantes en la pared mas cercana a la cama continuaban mirándola sin descanso... y parecía que iban a proceder a un ataque en pareja sincronizado!
La pequeña viajera no lo dudó ni un momento y agarrando con fuerza sus 2 botas de trekking, las lanzó contra la pared.
Consiguiendo cegar los días de una primera voyeur contra la pared y la segunda, al caer al empapado suelo no pudo escapar tan fácilmente, recibiendo así inncontables impactos mortales.

Por fin, la pequeña viajera pudo conciliar medianamente el sueño en su inundado bungalow con los cadáveres de sus dos victimas debajo de su cama, y prometiendo que mañana dormiría en un lugar con paredes algo más sólidas.

Colorín colorado, esta historia para no dormir se ha acabado!

Moraleja: Si buscas alojamiento en Asia, verifica la teoría de las 4Bs:
-Bueno
-Bonito
-Barato
-Y sin Bichosssssssssss!!! Dormirás mucho mejor!



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“El misterio caso de la abuelita sonriente”.




Continuando con ciertas rutinas a seguir cuando emprendes un viaje de tiempo indefinido, hoy era el día que tocaba hacer colada.
Sólo contando las piezas a lavar, decidí que la cuantía era numerosa suficiente para dejarlas en algún sitio y me las lavasen debidamente o al menos mejor de lo que yo suelo hacerlo...

Con mi bolsa llena de ropa sucia de tanto barro, lluvia e implacable calor, me paseo por los pequeños y embarrados caminos en busca de un lugar donde dejar mi colada.
Al pasar por una humilde caseta de paja donde un grupo de mujeres charlaban en un corrillo, no dudaron en gritarme rápidamente “Laundry laundry” intentando buscar su negocio del día.
Sólo unas monosílabas fueron necesarias para negociar la transacción con una entrañable y sonriente anciana, acordando un precio justo y quedando que a la mañana siguiente la tendría lista. De nuevo, una rutina mas de cada semana de mi viaje...

La mañana llegó y al tener un plan completo del día, quedo de nuevo en recogerla por la tarde ya que tampoco tenía prisa. “Ok, ok! No problem, no problem!" Me decía la sonriente abuelita dándome palmaditas en la espalda...
Por la tarde, al pasar por ahí y no estar presente la señora, el resto de mujeres me confirmaron que “mañana morning...”
Llegó esa “morning” y de nuevo nada...
Por tercera vez me dan otra hora en la que presentarme y en la que nuevamente tuve otro platón de la abuelita sonriente...
Con mi poca y ya agotada paciencia...decido que no me voy hasta encontrar a la misteriosa abuelita y con ella mi colada...
Tras intentar entenderme con un grupo de hombres borrachos de Lao-Lao a las 12h de la mañana, me llevaron a una caseta próxima, lugar donde ví a la señora la última vez.
Al entrar en la misma, me encuentro con una caseta medio vacía, maloliente de basura y donde no hay rastro de mi ropa y se percibe que alguien ha hecho las maletas recientemente sin dejar ni rastro...



No puede ser... Ya me empiezo a imaginar el final de la historia y es la imagen de la abuelita sonriente vendiendo mi ropa “muy sonriente...” en uno de los miles de mercados de Laos...
Ayyyyyyyyyyyyyy!! Que me la han jugado!!
Finalmente es otro señor con desagradable aliento a alcohol el que me confirma que “No! No! Vientian, Vientian!”...señalando con el brazo el más allá e intentando confirmar que la mujer se ha ido a la capital a mas de 800km...

Que sentimiento tan grande de frustración y que sensación tan desagradable me invade...
“Me han robado mi ropaaaaaaaaaa!”...

Como no me doy por vencida tan fácilmente, muy enfadada vuelvo al grupo de borrachos y de mujeres y la lío a mi estilo intentando averiguar quien era esa señora, su nombre, familia, etc.
Tras discutir, pelear y realizar toda clase de mímica enfurecida por la jugarreta que me habían jugado, por fin apareció un local con un básico pero suficiente inglés.
Finalmente tras lidiar y explicar la historia de nuevo, conseguí tener por escrito la siguiente información:
-Nombre y apellido de la señora
-Donde vivía su familia en la isla
-Y como se escribe “Laundry” en Lao

Con un post it escrito en Lao, donde lógicamente no entendía ni una sola letra, me voy casa por casa de la isla en busca de mi colada robada y de la “sonriente abuelita!”

Paciencia, sonrisas, mas mímica y enseñar el papel a abuelos,jóvenes, niños y todo el que se me cruzaba... finalmente conseguí que un niño me acompañase hasta la supuesta casa.
Una sencilla casa de madera con 3 alegres niños en el sobre elevado soportal me invitan a pasar. De nuevo con la desgastada nota y sin rastros de la traidora abuelita sonriente, intento explicar el motivo de mi visita de la forma más amable posible...

Una señora de mediana edad, me invita a entrar a su hogar y por fin, ahí estaba mi coladaaaa!!
Milagroooooooooo!!
Toda colgada por cordones al techo y hasta parecía limpia...
Que alivio no sólo por haberla encontrado sino por liberar la tensión que sientes cuando piensas que te han estafado...



El final de “El misterioso caso de la abuelita sonriente” acabó con la incógnita de su paradero, continuando con una masiva tormenta la cual me obligó a pasar la tarde entera con la familia, comiendo, jugando, bailando frente a la cámara y sintiendo la alegría de que gracias a todo este follón he podido compartir un momento muy entrañable con esta feliz y necesitada familia, además de que no tendré que ir de compras en busca de la última moda Laosiana...



Moraleja: “Muchisimo cuidado con fiarte de “las abuelitas sonrientes”... Son muy peligrosas... ;-)

Explorando en bicicleta las 4.000 islas del Mekong





Bien aparcada mi motocicleta en la ciudad de Pakse, continúo al que será mi último destino donde despedirme de este maravilloso país: las 4.000 islas del Mekong.

Se trata de un meandro en la zona sur de Laos, donde la grandeza de este río se vuelve a hacer visible con su gran envergadura, la fuerza de sus corrientes y las vírgenes islas que la ocupan como si de un océano se tratase. En sus más de 4.880 km en este punto vuelve a abandonar un país “Laos” para invadir otro mas, “Camboya” y finamente desembocar en el Mar de Indochina en el Sur de Vietnam.

La furgoneta de las 7h con mas locales y una travesía en una módica barca de madera donde el nivel del agua en su interior iba subiendo y subiendo a medida que nos desplazábamos, fueron mis medios de transporte para llegar a la isla de Don Det. Una isla de tamaño medio con una oferta básica de alojamientos mayoritariamente bungalows colgados sobre el río, donde únicamente se puede circular en bicicleta, moto o a pie y sólo hay electricidad de 18:30h a 22h, será mi punto de descanso de los siguientes días.
Tras abandonar nuevamente mi equipaje y desayunar mi baguette con mermelada de fresa, mi dispongo a inspeccionar brevemente la isla y elegir el mejor bungalow con las 4B: Bueno, bonito, barato y sin Bichitos!


Tras ver mas de 5 lugares, te das cuenta que prácticamente todo es muy similar y la última B “Sin Bichitos”...es bastante complicada de lograr con un presupuesto ajustado.
Por ello, me acomodo en los “Sunset bungalows” en un pequeño bungalow de madera sobre el Mekong y con su codiciada terraza con hamaca.


Los días transcurren tranquilos y estoy orgullosa de poder decir que he aprendido a poder estar tranquila en una hamaca sin hacer nada. Bueno... algo tenía que hacer: leer, escribir e incluso mejorar mis dotes de costura con varios pantalones.
Además de hacer una terapia de Relax, de nuevo me alquilé otro medio de transporte para rastrear mi isla y las cercanas.




Que deleite para los sentidos el paseo en mi desastrosa bicicleta.
Mientras el sol aprieta con fuerza, una suave brisa me intenta calmar el calor. Incansables campesinos labran bajo el resguardo de sus puntiagudos sombreros los fotogénicos campos de arroz. Los búfalos pastan a sus anchas, sumergiéndose en charcos de barro como si de un tratamiento de belleza se tratase. Niños con amagos de cometas corren por los caminos intentando izarlas para que bailen al son del viento.


El sonido del Mekong con sus pequeños rápidos me acompaña durante todo el camino y prácticamente me guía hacia las cataratas de Khone Phapheng.
Al paso que voy de reconocimiento de cataratas podría escribir una guía solo con todas las que he visto...

A pesar de todas las vistas en mi recorrido, estas vuelven a sorprenderme por la fuerza, volumen y violencia que generan al descender como cientos de rápidos entremezclándose en su paso. Sólo imaginarme a un kayakista entrar en esas turbulentas aguas se me ponían os pelos de punta... Lo increíble es que hay gente en el mundo que se mete en “infiernos” así o incluso peor...

Continuo pedaleando alegremente por caminos de arena que ni se donde me llevan, pero a algún lado llegaré...
Y efectivamente, acabo llegando a lo que llaman la playa de otra isla Don Khon. Se trata de una explanada con oscura arena y donde el agua de Mekong se ha adentrado inundando arbustos y árboles.

Negociando con un pescador local, consigo que con otros 3 turistas nos saque de travesía por el Mekong hasta la forntera con Camboya para intentar avistar los delfines Irrawaddy.
Y entre chaparrón y chaparrón nos montamos en su alargada embarcación de madera con su ruidoso motor en busca de los Irrawaddy.
Tras pagar una tasa por cruzar la frontera nos dejamos caer por la corriente sin motor esperando ver alguna aleta o alguna redondeada cabeza.
Y ahí estaban! En grupo de 2 a 4 ejemplares, los Irrawaddy nos daban la bienvenida.
Estos delfines son característicos por su cabeza redonda como un melón y sin el alargado hocico que todos tenemos en mente. Son de un color oscuro y a pesar de que dicen que son delfines de agua dulce, son oceánicos pero pasan mucho tiempo en ríos y estuarios.


Son bastante tímidos y apenas sacan la cabeza y el torso con la aleta para respirar, vuelven a sumergirse en busca de crustáceos o peces.

De vuelta a tierra con una sonrisa de oreja a oreja navegamos durante casi una hora luchando contra la corriente por un lateral del Mekong entre cientos de árboles inundados por el creciente nivel de agua que acontece en esta época de lluvias.



Ahora con mi bicicleta, con el estómago lleno por pescadito fresco y bajo una suave lluvia regreso a mi isla Don Det, con un último regalo del día: Un arco iris completo hace de paraguas sobre el bucólico paisaje donde el sol intenta asomarse entre tanta nube.



La puesta de sol hace encontrarme con un simpatico grupo de ingleses con los que me he ido reencontrando durante todo la ruta por Laos.

Una cena a base de hamburguesas de calabaza, mas Beer-Lao y pasteles caseros son nuestra cena de despedida de este increíble país el cual recomiendo a todo viajero con ganas de explorar mundo.

Non stop de “No limits” en mi motocicleta











Dia 3

7:05h Suena la alarma para ponerme en marcha. Me asomo por la ventana y veo una densa niebla con fuerte lluvia...
De nuevo salto en la cama y decido esperar un poco, que ya tuve suficiente aventura ayer...
9:15h Me asomo de nuevo y el panorama no ha cambiado.
10:00h Tercer intento. Se ve igual de cerrado pero no puedo quedarme ahi todo el día, por lo que toca levantarse y a por todas!
10:30h De nuevo en la carretera con mis 2 sudaderas y un chubasquero de 0,20€ me cubre hasta las rodillas. Que frío hace!! ¿Pero esto es Laos o me han teletransportado?
11:20h El día no empieza con el radiante sol que me hubiera gustado pero no puedo quedarme parada, por lo que continuo mi ruta en una carretera de asfalto aceptable entre mas poblados, plantaciones de café y mas campesinos manos a la obra.

11:34h Algo suena muy mal en la moto. Decido parar y echar un vistazo, cuando veo que la tapa que cubre la cadena está completamente colgando y solamente la pata consigue sujetarlo.
Retiro la pieza y la coloco en mi transportín delantero.
Toca pasar por un taller para que lo arreglen.
11:45h Hago una parada en otra espectacular catarata donde además me encuentro con un grupo de amigos. Esta vez “Tad Fane”, me regala la imagen desde un mirador el salto de 2 altísimas cataratas.
Esta vez lo que me llama la atención es que la imagen la ves desde mayor altura que las cataratas, y no desde abajo. Además no resulta sencillo verlas perfectamente ya que como el día estaba con una densa niebla, había que esperar que la densa se disipase unos segundos para admirar la grandiosidad del lugar.
12:22h Parada en un puesto local para comprar un poco de fruta a una mujer típica con sus grandes puros o cigarros. En este área puedes llegar a ver desde niños a ancianos y mujeres con grandes puros o cigarros de tabaco.
13:45h Tras mas y mas km, y por fin sentir el agradable calor del sol, estoy a apenas a unos 10km de la población de Champasak.
14:05h Para llegar a mi siguiente destino, debo cruzar de nuevo el Mekong con mi motocicleta.
Como todo es posible. Me monto junto a mi vehículo de 2 ruedas en una especie de “mini-ferry” que consiste en 2 barcas de madera con unos tablones en el medio para soportar mi peso y el de la motocicleta...
Bueno... como me apasiona el agua...si esto no flota...como mucho será nadar a la orilla.


14:16h Prueba superada! Llegamos perfectamente a la orilla y tras recorrer las agradables calles de Champasak bien cuidadas, con bonitos jardines y restaurantes al borde del Mekong, llego a “Vat Phou”.


Se trata del emplazamiento arqueológico más importante de Laos, donde el imperio Khemer fundó varios templos antes de llegar a Angkor en Camboya. Estos inicialmente se construyeron rindiendo culto al hinduismo pero en el S. XVI se convirtió en un lugar de culto para los budistas.
A pesar de tener el referente y la magnitud de Angkor...este templo tiene su encanto con unas preciosas vistas sobre el valle, enormes rocas con formaciones y representaciones de animales y varios templos derruidos donde la naturaleza intenta apoderarse de nuevo de su localización.
15:35h Comida a base de pescado “sweet & sour” y un batido de frutas en una terraza al borde del Mekong.
16:03h De vuelta en la carretera debo buscar un taller que me arregle la motocicleta antes de entregarla y que me cobren una fortuna.
16:25h Atropello sin apenas darme cuenta, una serpiente de 1m y medio de largo, pero que al no inmutarse ni moverse, queda claro que no era la primera que le había pillado... Pobrecilla!! ;-(
16:50h Taller a mi lado izquierdo, consistente en una caseta de madera con 2 chicos reparando motocicletas. Mediante signos les enseño que necesito que me coloquen esa pieza y antes de nada me aseguro del precio a pagar. Me dicen apenas medio €...
El chico se pone manos a la obra y finalmente dice que hay muchas cosas mal... Que si la cadena estaba muy floja y poco tensa, que si la rueda desplazada... Uffff!! La verdad es que no me extraña nada...

17:20h Tras 35 minutos y pagarle 1€ (y eso que me seguía pidiendo medio €...) llego sana y salva a la ciudad de Pakse. Mi punto de partida.
18:05h De nuevo en mi Guesthouse, rehago maleta, duchita, cena y cervezas con mas viajeros.




Han sido unos 478km recorridos por paisajes maravillosos del Altiplanicie Boliven con algunas pequeñas incidencias, alguna caida, escorpiones, cruces sin carteles, carteles ilegibles, ferries caseros, etc. etc. pero me quedo con la satisfacción de haber explorado este país de una manera diferente y sintiendo con cada poro de mi piel, la vida que fluye en todo el Sur de Laos.

Continua el diario de “No limits” en una motocicleta.




DIA 2

6:45h Desayuno con vistas al rio y con mapa en la mesa. Me despido del temido y difunto escorpión y dejando atrás el poblado en mi retrovisor me incorporo de nuevo en la carretera.
7:05h Parada necesaria para llenar el tanque y preguntar las condiciones del siguiente tramo a recorrer. Me esperan mas de 45km por carretera sin asfalto y aquí las condiciones se pueden poner muy complicadas... Todo parece ok, asi que alla voy!
8:53h Vuelvo a pisar asfalto tras recorrer el tramo de arena arcillosa, pero que al no haber llovido, pude transitar con bastante normalidad. Un paisaje montañoso me acompaña, con algunas pronunciadas pendientes de subida y bajada, lugareños me saludan extrañados en sus “especies” de tractores e incluso los perros me miran, como: “Que se le habrá perdido a la rubia esta por aquí...??”
9:25h Parada en el poblado de los Ban Kok Pung Tai en el km. 143
No puedo evitar una vez mas, mezclarme con la gente local y conocer este otro poblado y sus gentes. Tuve mucha suerte porque uno de los hombres locales hablaba un poco de ingles, lo que me ayudo a poder interactuar y preguntar mas sobre ellos, asi como contar un poco de mi.
De nuevo, volvia a ser el acontecimiento del día y como cuentagotas me rodeaban mas y mas niños, ancianos y mujeres curiosas.
Gracias a unas bolsas de patatas pude romper el hielo con los niños y mayores, los cuales acabaron enseñándome algunas de sus palabras de su dialecto. Lo que les divertía enormemente, ya que yo lo pronunciaba como buenamente podía...
Un pequeño descanso en el camino, que acabo con una calurosa despedida por parte de todos los pequeños con estatura menor de 1,30cm.

13:10h. Continuo mas y mas km, por una agradable carretera que serpentea entre leves montes con su frondosa vegetación y la gran zona elevada del Altiplanice Boliven.
Mas tímidos poblados, campos de plantación de té, solitarias casas, campesinos que van y vienen de trabajar, mas animales, humanos y vehículos a esquivar, intercambio de saludos por km/h, oscuras nubes me envuelven con el sol luchando por brillar entre ellas, y yo mientras sigo tarareando mi canción del día: Hoy de “Jarabe de palo”.

14:00h Tras intentar buscar una taller de telares y no haber manera de encontrarla, pasar la desolada y extraña ciudad de Sekong, continuo hasta llegar a las cataratas de Tad hua kon.
Una enorme hilera de mas de 120m de cataratas de ancho y no mas de 5m de altura, con un estruendo espectacular de agua cayendo... fueron mi marco mientras comía un arroz con verduras y un 7up de botella con pajita.
Esta localización, con 4 bungalows se suponía que iba a ser mi lugar para pernoctar esta noche, pero al ver los bungalows por fuera, y tras mi reciente experiencia con mi amigo el escorpión de la pasada noche...
Realmente necesitaba un lugar con paredes solidas y con el mínimo de pequeños amigos invasores posibles...
15:20h Repongo gasolina nuevamente con 2 jarras y tomo la gran decisión de coger un tramo de carretera bastante secundario o terciario para llegar a la localidad de Paxsong. Son 70km, pero los lugareños a los que pedí consejo me aseguraron que ningún problema...Veremos...
15:50h Llevo apenas 9km y con todavía una sonrisa en la boca, continuo viendo algún poblado, campesinos, así como algún local en moto.
16:05h La carretera pasa a ser cada vez mas y mas estrecha, con mas agujeros y grietas. Y la frondosidad de la vegetacion me empieza a envolver, a la vez que me voy percatando que no hay mas poblados, no hay mas locales con los que cruzarse... y cada vez estoy mas en medio de la nada.
Me encuentro con un arbol caido en medio de la carretera, pero a pesar de la dificultad no me impide continuar.


16:25h Cada minuto se me hace interminable, al pensar que todavía me queda mas de la mitad del camino por delante y que realmente no ha sido una buena idea realizar este tramo de carretera a estas horas del día (con menos de 2horas de luz) y en solitario.
El camino cada vez se complica mas y mas. Con empinadas pendientes, un firme irregular y peligroso y siempre unas vistas espectaculares.

El problema viene cuando no se si es mejor decisión continuar el camino, o volver por donde he venido, ya que las distancias eran casi las mismas.
Mi mente no podía dejar de pensar que si alguno de los siguientes incidentes se cruzasen en mi camino tendria un problema muy muy pero que muuuy serio:
1- Lluvia: tenia un amenazante y oscuro cielo sobre mi. Si llega a llover, el camino se convertiria en un tobogan de barro para cualquiera de los sentidos que eligiese. Y creo que me hubiera sido imposible continuar la marcha.

2- Pinchazo: con el tipo de camino, piedras, vegetacion, etc. el riesgo de pinchazo era altiiiisimo.
Si llego a pinchar... tenia mas de 25km a recorrer a pie cuesta arriba y cuesta abajo hasta el ultimo poblado de 4 casas, y solo para encontrar a alguien...
3- Problema con la moto: si derrepente la moto dejase de funcionar o surgiese algun problema. Mis conocimientos del mundo del motor, son bastante basicos... por lo que tocaria andar de nuevo en busca de ayuda.
4- Caida o accidente: si tuviese una caída o accidente. Tendria un gran problema, para pedir socorro. Solo podria esperar a que alguien pasase, sin imaginarme nada grave...
5- Noche: Si cualquiera de estos anteriores incidentes ocurriese... ademas se me juntaría el problema de que me quedaba menos de una hora de luz del dia. Me llegue a plantear la posibilidad de tener que dormir a la intemperie con mi saco, frontal y mi mosquitera, en medio de la nada.
6- Demas variantes o sorpresas: existen todas las mas remotas posibilidades, desde atropellar una gallina y tener que lidiar con todo el pueblo, a perderme por los caminos y el interior de Laos...

Con todos estos posibles incidentes, decido ponerme el IPOD para al menos distraer mi mente y cantar disimulando el miedo que sentia por lo que podia pasar en mi siguiente corto plazo...
16:55h Continuo cantando hasta que acontecio el incidente Numero 4.
Tras pasar muy lentamente por varios charcos con agua, la rueda de atrás me patina, haciendo que pierda el control de la moto, y cayendo suavemente hacia un lado.
Yo apenas toco el suelo, pero mi pierna si toco menos de 1 segundo el motor, provocándome varias quemaduras leves en el gemelo derecho y algunas pequeñas heridas en el pie izquierdo.

Al ver que no era nada de importancia y la moto estaba en perfecto estado, no tengo mas opción que continuar. No quiero perder ni un segundo en desinfectarlo, por lo que continuo mi camino. No hay dolorrrrrrrrrr!!

17:15h Por fin, tras pasar varias montañas, vuelvo a encontrarme con un poblado de no mas de 10 casas donde todos los niños salen a saludarme.

Uffff.... ya respiro algo mas tranquila, porque ya he pasado el tramo de mayor desnivel.

17:35h Paso ahora varios cruces de ソY cual escojo ahoraaaaaaaaaaaaaaa? Y llego de nuevo a un firme medianamente asfaltado, lo que al menos hizo invalidar levemente la incidencia 1.
Pero en esta ocasión el firme parecía un queso gruyer, por la cantidad de enormes agujeros que se sucedian uno tras otro. De nuevo toda mi atención se vuelca en zigzaguear entre agujero en agujero para no caerme practicamente dentro, lo que provocaria la incidencia 2, 3 y 4!!


17:44h. Cuando ya parecia que estaba salvada por apenas los 12km que me separaban con mi punto de llegada de ese dia... ocurrió la incidencia numero 6.
La variante fue que transitando por la carretera con toda normalidad, pasé a través de una nube de abejorros Laosianos del tamaño de canicas de las “gordas”! Que miedo y que dolor en el cuello, al sentir que una me habia clavado el aguijon enfadada. Todo pasó tan rapido que no tuve tiempo de parar, solo de sacudirme con una mano el torso, la cara, y apretarme por unos segundos el picotazo del cuello.
Ufffffffffffffff!! otro susto mas en el cuerpo!



18:05h. Llegada a Paksong. Que tension y que alegria! El cielo a pesar de seguir negro tizon me ha dado tregua, hasta llegar a la mismisima puerta de un gran guesthouse con paredes solidas y hasta con habitaciones con Tv y ducha caliente. Que maravilla!
18:30h. Mi dia acaba con una visita a la llamada “Farmacia” del pueblo a comprar algun desinfectante, merecida ducha, limpiar el barrizal que cubría mis piernas incluyendo las heridas, (Ay! Que dolor!) cena y dormirme viendo una pelicula “Laosiana” bajo una gruesa manta.

Un dia con un final muy feliz, pero que podria haber acabado de manera muy diferente si alguno de los otros numeros de incidentes se hubiese cruzado en mi camino.
Ahora a dormir y recuperarme que mañana esto continua...
Que me deparará el día de mañanaaaa???????????

Diario de “No limits” en una motocicleta.





DIA 1
Por fin! Llega el día tras tantear el mejor precio de alquiler de mi proximo vehiculo, estudiar y trazar la ruta en el Altiplanicie Boliven de los siguientes dias y hacer una pequeña mochila con mis pertenencias minimas necesarias me pongo en marcha.

7:00h Desayuno tostadas “poco tostadas” con un sucedáneo de mermelada de fresa y un gran batido de guava y piña.
7:20h Salida de Pakse en una pequeña motocicleta verde de 50cc. y cambios manuales que aprendo sobre la marcha, casco negro a lo “hormiga atomica”, gafas de sol y una sonrisa de oreja a oreja.


La carretera está asfaltada y en buen estado.Tras salir del clasico trafico de la ciudad donde motos, coches y peatones te pasan por cada lado... recorro unos apacibles 33km hasta mi primera parada en las cataratas de Pha Suam.


8:05h Pequeña parada disfrutando de este refrescante lugar donde de nuevo se disfruta de unos saltos de agua en un emplazamiento magnifico. Fotografías, paseo y “toilet”.
8:46h Continuo acelerando a una media de 60km/h esquivando como si de un videojuego se tratase, enquencles gallinas, raticos perros, cerdos con sobrepeso hasta pasivos bufalos... y por supuesto toca saludar a cada alegre local que lo solicita.
En general, la carretera siempre te acompaña con el verdor del pais y con sus sencillas viviendas de madera elevadas en pilones, donde las familias realizan sus quehaceres diarios en los soportales, ademas de los sencillos puestos de venta de sus productos dispuestos a lo largo de todo el camino.
9:15h Parada en uno de tantos cruces sin señales, para preguntar y comprar algo de fruta.
10:05h Llegada al poblado de los “Alak”. Se trata de uno de los mas de 60 grupos étnicos existentes en Laos y cuya actividad mayoritariamente es agrícola, cultivando café, caucho y plátanos.


Lucen unas vestimentas muy características y les encanta fumar unas grandes pipas de bambu. Timidamente paro al borde de la carretera, pero en apenas unos minutos unos varios niños aparecen a mi alrededor invitandome a pasar.
De nuevo, mas sonrisas, fotografias en las que verse reflejados en la pantalla de la camara, conversaciones de signos, compartir unas patatas fritas y hasta tocar una flauta de bambu.
De nuevo, otro sitio en el mundo, donde tienes la impresion de que un dia el tiempo decidió pararse.


11:45h.
Tras los cientos de “Byes byes” necesarios y chocarle la mano a todos los niños del poblado, continuo mas y mas km.
13:50h. Parada en gasolinera, comprendiendo una caseta de madera, 2 bidones y una manivela que bombea litro por litro y una jarra de plastico para verter la gasolina.
17.000 keep (1,7€) para llenar el tanque y 3.000 keep (0,40€) para un refresco.


15:20h. Llegada a Tad Lo. Discreta poblacion dispuesta a lo largo de un rio, con agradables alojamientos y terrazas donde relajarse, un pequeño templo y varias sencillas tiendas con no mas de 15 productos.
Tras unos 96km recorridos, escojo mi economico alojamiento, me dispongo a comer algo y descansar un rato en una hamaca escuchando el agradable sonido del rio.
16:11h Tras una primera inspección a pie de la zona, de nuevo cojo mi motocicleta para conocer los alrededores con todavía luz de día.
16:25h. Parada en un poblado donde todos los pequeñajos me gritaban que parase. Dos de ellos, de apenas 8 años me dicen que les siga. Y asi lo hago.
Tras caminar mas de 50 minutos sin tener la menor idea de donde me llevaban, aparecemos al pie de una enorme presa, en un entorno con pequeñas lagunas donde otros niños completamente desnudos pescaban o alegremente se lanzaban desde una piedra a una gran poza.



Mi paquete de galletas de chocolate y varios boligrafos de colores fue su recompensa por llevarme a ese precioso lugar.
A la vuelta, ambos sonrientes y agradecidos me ayudaban a pasar los riachuelos y a no meterme en un ojo las espinosas ramas por las que debiamos pasar de vuelta al poblado..
18:05h Parada en el pequeño templo para ver la puesta de sol y ver como los locales toman su baño de la tarde en el rio, lavando ropa y el sudor de su jornada.
Pequeña charla con un monje de 19años con ganas de practicar su módico ingles.
19:45h Vuelta a mi guesthouse. Cena ligera y compartir unas cervezas con “Ferrán” (un catalán de Vic con ganas de ver mas mundo).
01:15h Toca ir a dormir que mañana hay mas kilometros por recorrer. Pero resulta que en mi modica habitación NO puedo irme a dormir, ya que NO estoy sola...
En el mismo cabecero de mi cama tengo un escorpión de unos 20cm con cara de pocos amigos...
Con mi escaso equipaje no tengo muchas opciones de como “aniquilarlo”! Por lo que decido utilizar mi casco de “hormiga atomica” para acabar con su vida sin correr ningun riesgo.
Pero el plan no salio como pensaba, ya que al intentar aplastarlo contra la blanda pared hecha de mimbre, solo consegui apretujarlo un poco, consiguiendo que cayese al suelo, y con la cola bien levantada y sus pinzas viniese a por mi en busca de su revancha.


Ahhhhhhh!! No tarde ni medio segundo en saltar sobre la cama muertita de miedo!!
La situacion era de chiste: yo sobre la cama mirando al escorpion fijamente, el escorpion en el suelo con su aguijon levantado y mirandome a los ojos y sonriendo... (o al menos eso me parecia...) y el casco en el suelo justo a unos cm del animalito...
Tras un segundos de permanecer ambos inmoviles observandonos, y viendo que no tenia pensado moverse de ahi ni huir... sigilosamente consigo coger mi arma de guerra: el casco.
El final de la historia acaba con un escorpion aplastado 135 veces (solo por si acaso), una inspección completa de la habitación, fumigarme con repelente de pies a cabeza e intentar conciliar el sueño bajo mi mosquitera.